Es increíble, pero a veces, echamos de menos paisajes o situaciones, que ni sabíamos que eran importantes para nosotros. Nos damos cuenta cuando dejamos de tener la posibilidad de disfrutarlas. Triste, pero humano. Somos así. A mi me pasa, desde que vivo en España, que cada vez recuerdo con más cariño y una dosis de melancolía -soy argentina, que le vamos a hacer- las visitas durante mi infancia y juventud al campo de una amiga, Viviana, y a su pueblo vecino.
Allí conocí la vida del campo: la pampa, los gauchos, los paseos a caballo o en sulky, el paisaje infinitamente verde y plano, las caminatas por senderos de barro, las vacas, los tanques en que nos bañábamos en verano, los árboles inmensos, los frutos que recogíamos de la huerta y mucho más. Olores, sonidos, sensaciones.
En otro post hemos comentado la posibilidad de vivir unos días la experiencia del campo argentino, alojándose en alguna de las estancias de la provincia de Buenos Aires.
Hoy quisiera centrarme en otro aspecto. En la posibilidad de viajar al pasado visitando algún pueblo gaucho. Uno que recomiendo especialmente es San Antonio de Areco, a sólo 100 kilómetros de Buenos Aires.
¿Por qué Areco?
- Porque allí creció el escritor Ricardo Güiraldes, y allí conoció a Don Segundo Sombra, el gaucho que se hizo inmortal como personaje del libro homónimo. Gracias a ellos, Areco se conoce como la “Cuna de la Tradición”.
- Porque es un placer pasear por las calles del pueblo y tomarse algo, en alguna de sus "pulperías" -antiguos bares y boliches de la zona-. Un clásico es la Pulpería de Bessonart. En su interior se siguen encontrando los parroquianos a tomar un vino, jugar y conversar.
- Porque Areco se caracteriza también por sus plateros, oficio que ganó impulso a partir de Juan José Draghi, quien recopiló piezas de la orfebrería rural y reintrodujo sus técnicas. A lo largo de las calles de Areco pueden visitarse unas 40 tiendas y talleres; entre ellos, el del propio Draghi, convertido en un taller-museo donde hoy, trabajan sus hijos.
- Porque aquí se encuentran 2 museos gauchescos muy importantes:
El Museo Molina Campos, inaugurado en abril de 2009 en una bella casona, dedicado totalmente a la obra de Molina Campos, que pintó el alma del campo argentino. Es, dicen algunos, quien mejor interpretó pictóricamente las costumbres gauchescas. Cuenta con una cafetería muy agradable para recuperar energía antes de continuar el paseo.
Debajo un vídeo con la obra del artista.
El Museo Gauchesco Ricardo Güiraldes (cerrado desde la inundación de diciembre de 2009 y en refacción). A la entrada se encuentra la pulpería La Blanqueada, de más de un siglo y medio de antigüedad. Las distintas habitaciones recrean la pulpería de antaño con muñecos de cera que representan a los gauchos. Luego el museo propiamente dicho que cuenta con la colección de muebles y objetos de uso cotidiano de la familia Güiraldes, junto a una colección de pinturas, entre las que destacan los cuadros de Pedro Figari.
- Porque puedes recorrer las calles del pueblo en bicicleta. La Dirección de Turismo las presta por tres horas.
En este mapa puedes encontrar los principales atractivos del pueblo.
Ver Qué hacer en San Antonio de Areco en un mapa más grande
En mi próximo viaje e a Argentina espero poder llevar a mis hijos a conocer Areco para que tomen contacto con el mundo de la Pampa y el gaucho.
Nota: Las imágenes que aparecen las bajé de la página del museo y son distintos cuadros de Molina Campos.













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